Equipo · Desarrollo de producto alimenticio
CLEVERLAB no lo pensó una empresa de software que después estudió la norma. Lo pensó gente que rotula productos hace treinta años y se cansó de hacerlo a mano.
Antes de ser software, este equipo acompañó a fabricantes de alimentos en todo el recorrido: formular el producto, adaptarlo al Código Alimentario Argentino, controlar el costo y llevarlo de la mesa de laboratorio a la línea de producción.
Ese trabajo incluye rotular. Muchos productos, muchas versiones de cada uno, cada vez que cambia un ingrediente o un proveedor. Hecho en planilla, es exactamente el proceso lento y frágil que describe esta web: cálculos que se rehacen a mano, criterios normativos que hay que recordar y errores que se descubren tarde.
CLEVERLAB es ese conocimiento convertido en sistema. Las reglas que aplica (los dos caminos por los que sella el sodio, la condición del sello de calorías, el hecho de que la merma evapora agua y no concentra el resto del perfil) no salieron de leer el decreto: salieron de aplicarlas.
El equipo lo forman dos profesionales con especialidades complementarias, que trabajan juntos hace cinco años.
Ese trabajo define qué tiene que hacer CLEVERLAB y valida que lo haga bien: el criterio normativo, los umbrales, el orden en que se evalúan los nutrientes críticos y las excepciones que no figuran en ningún manual pero aparecen en cada producto real.
Esa es la razón por la que el contenido de este sitio se puede sostener frente a un ingeniero en alimentos. Cada cifra que publicamos (los 300 mg de sodio, el 10 % de azúcares añadidos, las 275 kcal de la condición de calorías) está tomada del motor de cálculo, y el motor lo especificó quien rotula para vivir.
Traé una fórmula que hoy te dé trabajo rotular. Es el mejor caso para una demo: en la misma llamada se ve el perfil nutricional, los sellos que corresponden y el rótulo exportado.
Solicitar demo